lunes, 22 de noviembre de 2010

Brindemos.

Por aquellos que cuando tienen pareja viven en un mundo rosa y se olvidan de los que siempre han estado a su lado.
Por aquellos que se hacen los locos y no piensan en daños a terceros por impulsos o caprichos.
Por aquellas personas entrometidas que creen que tu vida es su vida.
Por aquellas personas que son dramáticas, si, las que creen que el mundo gira a su alrededor y que tendrán lo que quieran cuando lo quieran.
Por aquellos que te tratan solo cuando necesitan un favor pero cuando tú le pides uno a aquella persona está muy ocupada en sus asuntos.
Por aquellos que se cansan y te abandonan cuando más los necesitas.
Por aquellas veces que tienes que tragarte todo por amor.
Por aquellos que no piensan en ti, cuando tú vives considerándolos y pensando siempre en lo mejor para ellos.
Por aquellas situaciones incomodas en donde sientes que estorbas.
Por aquellas veces que piensas que nadie piensa en ti.
Por aquellas noches llorando por alguien que no te merece. Y si, así es, no te merece. Porque el que te merece no te hará llorar por algo que no sea felicidad.
Por aquellas veces en donde te enteras algo y quedas atónita, en el mal sentido.
Por aquellos actos que te hacen decepcionarte de la gente que quieres.
Por aquellas veces que fallamos en tonterías, y a la larga, en cosas grandes.
Por aquellos momentos en que piensas que eres un ser inservible.
Por aquellas situaciones en las cuales crees que no encontraras una salida.
Por aquellas personas que pasaron de mejores amigas a desconocidas.
Por aquellas que dicen que no te conocen por miedo a irse de su grupo social por tu amistad.
Por aquellas situaciones que no importa cuánto la voltees, no ves el lado bueno, porque no hay lado bueno.
Por aquellos rechazos, malas caras, obstinaciones.
Por aquellas veces que te sientes impotente y sientes que el mundo te gana.
Por aquellos tiempos en que no sabias ni en que confiar.
Por aquellas situaciones que te hacen dudar de las personas y dudar de ti mismo.
Porque estoy harta de tragarme todo, y ¿qué mejor forma de desahogarse que con un brindis? Por eso y por todos aquellos momentos que hemos salido victoriosos o en su defecto, aprendido una buena lección, Salud.

No hay comentarios:

Publicar un comentario