miércoles, 29 de diciembre de 2010

Adiós 2010

Este año fue chévere. Ahora que me lo pongo a pensar, me gusto mucho este año, aunque no termine como deba ser, pero su desarrollo me gusto. Y es que este año madure un poco y vi las cosas de otra manera. ¿Cosas malas de este año? Bueno… Separaciones, mentiras, dramas, discusiones, desilusiones, caídas de vuelta a la realidad, decepciones,  amigos que se fueron a vivir a otros países, personas importantes en tu vida que ya no están, funerales, noches metida en la cama llorando como una idiota, me dispuse a hacer muchas cosas que al final no hice, pesadillas, personas que estuvieron por razones erróneas, cambios, situación del país, perdida de esperanzas, cansancio, errores y bueno, así pues, ese tipo de cosas.  Lo que más me molesto de mi misma este año fue que tuve que darme 7 veces contra la pared para saber que me iba a salir un chichote, es decir, no aprendí la lección en un error y lo volví a cometer muchas veces. Lo bueno fue que al final aprendí la moraleja del cuento, no todo es como uno lo imagina o lo quiere, es como debe ser y ya.

Este año me di muchas veces, volé alto y me estrelle fuerte. Pero no solo fueron cosas malas, fue el primer 14/02 con pareja, fue el mejor carnaval con mis amigos, fue una dura semana santa pero supe quienes estaban ahí para mi, y bueno, fue el mejor cumpleaños hasta ahora con una fiesta sorpresa organizada por mis mejores amigos, unas vacaciones locas y largas, sentí que tuve más vacaciones que Phineas y Ferb. Y bueno, las fiestas de lo mejor, me uní mas con mis hermanos, conocí muchas personas que valen la pena e hice amigos únicos. Volví a saber de amigos de la infancia, me uní con algunos, hice lasos muy fuertes, poco a poco lamentablemente me separe de otros, pero no importa, se que nuestros caminos volverán a cruzarse si así tiene que ser. Este año no comí, jarte. Este año se me pegaron muchas canciones que no se me olvidaran. Este año No me arrepiento de nada, todo pasa por algo, y todo lo que paso este año me hizo darme cuenta de que crecí un poquito más y que así debo seguir, creciendo en muchos aspectos y en fin, Gracias por todo 2010, y aunque hayas pasado muy rápido para mi gusto, fuiste un año memorable.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Frágil.

Hoy no me siento yo, así de simple. Me siento vacía, me siento frágil. Es raro, pero quiero desahogarme de algo que ni siquiera sé que es, eso me frustra, me desespera. Es ese sentimiento en el pecho que sientes cuando te hace falta algo o alguien y te resignas a no esperarlo más y dejar que las cosas pasen. Es una presión del lado izquierdo del pecho, que me desespera y me pone mal. Que me molesta, que no sé que es, ni porque, pero ahí la tengo.  Y no, un toddy, un chocolate, un helado o un chiste no lo solucionan. No estoy alegre, no estoy triste, no tengo ganas de llorar, pero tampoco de reír. No es estar neutral, es estar vacía. No hay culpables y me confundo por eso. No conozco las razones esta vez, no sé qué hacer para sentirme yo de nuevo.

Me siento frágil, frágil como una muñeca de porcelana o una tacita, creo que me identifico más con la tacita. Siento que me han destruido y pegado de nuevo, muchas veces. Y en realidad, la única culpable soy yo. Me pongo en el estante más alto y ahí no pertenezco, por eso me tumban y me rompo de nuevo. Se supone que esto me hará mas fuerte en un futuro, espero que lo haga y aprender de cada caída y de cada cicatriz. Somos humanos, somos como papel, somos como tacitas, una vez que se arrugan o se rompen nunca vuelven a ser iguales. Y bueno… Por ahora, estaré aquí, con pega y pedazos tratando de pegarme, y daré lo mejor de mí haciéndolo, si no, no tendré más que hacer que esperar a que alguien venga y me arregle.


lunes, 20 de diciembre de 2010

creo que tengo hambre.

Una amiga me pregunto: ¿que paso con "probar cosas nuevas”?
- Que no me gusto su olor y preferí esperar otro plato – le respondí.
- Okay… – dijo – Pero no sigas esperando a ese plato caro que nunca llegará o por lo menos que es muy difícil de que llegue, por tu bien -  
Hice una mueca en mis adentros y en ese momento le dije:
-  Es inevitable no esperar al postre. Pero tengo mente abierta para los demás platos, claro -
- Espero que así sea. – respondió.

La verdad, en ese momento, me dio algo de rabia conmigo misma. Por esperar más de lo que me demuestran las personas. Pensar en las probabilidades es como un pasatiempo, cuando voy a dormirme, la mayoría de las noches pienso en eso. Me frustro, hoy lo olvido y mañana lo pienso. Y así no sirve, el plato nunca llegara, y eso es lo que mi estomago no se digna a captar.

- ¿Sabes? – Prosiguió ella - Ya me estoy olvidando de ese plato al que probé… Que quiero volver a probar y quedármelo pero dentro de mí sé que no voy a poder quedármelo, ya que solo es un plato de pruebas o una simple entrada... -
- La verdad es que ya nos llegara la Nutella – le respondí – Eso sí, si esos platos están a mi disposición, si me sirven caraotas no tendré mente abierta panita, solo debemos ser pacientes y esperar a un plato que valga la pena.
- Y me quedare con hambre y me dolerá mucho el estomago pero creo que es lo mejor para mí… Al fin y al cabo creo que me daría alergia – dijo - A veces debemos dejar a un lado lo que queremos por lo que merecemos en realidad…
- Y a las ilusiones imposibles hay que dejarlas a un lado también definitivamente – dije resignada, y suspire  – creo que desde hoy hare dieta. Así como lo lees, dieta, y por el momento sin nada de chucherías.
- Suerte con eso – me dijo –

Y bueno, sinceramente también me deseo suerte con la dieta, pues ella incluye no seguir esperando al postre.


domingo, 19 de diciembre de 2010

¿Navidad?

No, en realidad, no creo que a esta época se le deba llamar navidad esta vez. Es como algo que debería ser, pero no lo es, no se siente así. Es como cuando te compran muchas cosas y deberías estar súper feliz y emocionado… pero no lo estas. O cuando estas esperando un sábado que piensas que será de lo mejor y… tus planes no salen como lo pensaste. Bueno, más o menos así. Solo que, la navidad es algo que uno espera cada año desde que empieza y es decepcionante que no sea como uno la espera. Uno la espera lleno de ilusiones. Desde pequeña me enseñaron que la navidad es la mejor época del año. Primero creía en santa, claro, ¿Qué niña/o no? La cosa es que es que una vez que dejas de creer, la navidad sigue siendo buena, pero por diferentes razones. Por comer hallaca, por adornar el arbolito, por los regalos, por estar en familia y disfrutar el tiempo juntos, hablando, jodiendo, bailando, payaseando, como sea pero pasarlo juntos, ilusionados y como debe ser.
Este año es distinto, no siento el espíritu de la navidad. Este año hay muchos problemas en el país, y siento que eso nos afecto a todos. Somos humanos y es normal preocuparnos por nuestro estado. Pero es que esta navidad es triste, es apagada. No veo luces en las calles, ni personas vendiendo fuegos artificiales, ni personas vendiendo gorritos que brillan, ni nada por el estilo. Es apagada, le faltan adornos, muchos muñecos que han sido exportados porque el árbol se ha ido deteriorando. Y creo que este año se ha roto una de las ramas más importantes. Esta navidad es triste. Esta navidad no es navidad. Y sinceramente, espero que eso mejore.


miércoles, 8 de diciembre de 2010

A la espera.

Acá estoy, esperando que algo o alguien venga y me cambie la cara, la actitud, me cambie el día. Acá estoy, esperando que cierta persona me quiera como la quiero, fijándome bien en mis acciones y en lo que digo para que no sospeche nada. Acá estoy, también esperando a alguien que pueda querer a tal manera que saque a aquella persona de mi cabeza. Acá estoy, esperando a aquellos “amigos” que dejaron de serlo un tiempo atrás pero que pretenden que este cuando ellos me necesitan mientras ellos no están cuando yo los necesito. Acá estoy, creyendo en que mis sueños no son solo sueños, si no que son señales también. Aquí sigo, dándole tiempo al tiempo a ver si algo pasa, si alguna mínima cosa cambia. Pero la verdad es que me canso de esperar. Y ahí es cuando me pregunto ¿Por qué espero a cosas que en el fondo sé que no van a pasar?

Envidio a aquellas personas que pronto siguieron adelante y encontraron la persona correcta. Y es raro, pues no envidio a la persona que encontraron al seguir adelante, si no a aquellas personas fuertes, que siguieron adelante mientras  yo nada mas camine una cuadra.

Quiero seguir adelante. Quiero comenzar algo que valga la pena. Quiero escribir sobre una historia feliz. Sobre amigos que están ahí para mí. Sobre gente nueva. Pero ¿Qué pasa si cuando intentas empezar algo con el más mínimo sentimiento hacia alguna persona, esta te decepciona desde un principio? Bueno, eso me baja los pies a la tierra. Creo que al momento de casi-plantarme el mínimo sentimiento que tenía se me fue a China. Quizás y hasta a Brunei.

Y volvemos a lo mismo, sigue aquella persona en mi cabeza, y no puedo hacer nada, y eso me saca de quicio totalmente. Y me canso de esperar, pero al final del día a eso vuelvo, a la espera. Tú me preguntarás ¿Qué se supone que esperas? La verdad, si te soy totalmente sincera, no sé lo que espero, me imagino que volvemos al primer párrafo. Pero solo sé que así quedo por ahora. En una banca, a la espera.