domingo, 24 de abril de 2011

Sácame de aquí.

¡Hey tu! Sé que me lees.  Sé que también has sentido lo mismo alguna vez, todos lo hemos hecho, o así pienso yo.
Quiero irme. Quiero cambios. Estoy cansada de este encierro, de esto que salir y distraerme no me llena. Uno espera para ver que algo cambie o lo hace cambiar. Yo no quiero cambiar ciertas cosas, y quiero cambiar otras pero simplemente no sé cómo. Se supone que todo a su tiempo, pero tanta monotonía junta tiene que ser ilegal. Y no ilegal como las cosas buenas adictivas, i mean, ilegal que deberían matar por ello. Estoy cansada de nada.
Quiero irme, quiero perderme. Olvidarme un rato de todo y todos.
No son ridiculeces ni caprichos esta vez. Simplemente deprime saber que todo es monotonía y no saber qué hacer al respecto.
Yo no puedo ser tan dramática, dios.
Estoy cansada de que todo a mi alrededor sea estrés, peleas, tristezas, llantos, ridiculeces, que la gente ande delicadita, que la gente ande demasiado anti parabólica, ¿Será que no puede haber un balance? Tenme compasión. Ven, distráeme, alégrame así sea dos minutos, sácame mínimo una sonrisa, cuéntame algo tan estúpido que me haga llorar de la risa. O mejor sácame de aquí, llévame a donde quieras, no me interesa. En estos momentos estoy tan cansada de lo mismo que creo que cualquier otro lugar es mejor.
De este post sacare decepciones de que nada cambia. Esperemos lo contrario.
Y bueno… tranquilo/a, después de esto no me asfixiare con una pantaleta, ni me ahorcare con una tirita del sostén, y tampoco me cortare las venas con un pitillo… I promise.

miércoles, 20 de abril de 2011

Roller coaster.

Siempre hay un punto en donde sientes que algo es perfecto, y piensas que te podrías acostumbrar sin quejas. Obviamente, sea una relación o una amistad, disfrutas de ese punto donde estas alto y no quieres bajar, y podrías no bajar pero este no es el caso.

Todo lo que sube, baja… Y el cielo es azul. God, me siento como revista de consejos.

En fin, qué triste es ver que las cosas poco a poco van perdiendo la esencia de lo que un día fueron. La gente cambia, inclúyete en la frase al momento de citarla.  La gente conoce más cada día, y cambia algunas opiniones y su forma de actuar con la gente constantemente. La mejor parte de estar con alguna persona es cuando apenas la conoces, te deslumbras, es como el juguete nuevo de propaganda en la televisión. Una vez que lo tienes, tienes que hacerte cargo, aceptar que no siempre es como en la tele y que quizás venga defectuoso. Pero una vez que lo tienes, tienes que tomar responsabilidad de él. Así como la persona tiene que aceptarte como eres y respetar tu vida. Ahí es cuando comienzan las peleas, y peleas tratando de solucionar las cosas, tratando de hacer que funcione, tratando de que sea como un día fue, pero no. Lo bueno de raticos.

Lo peor es que luego de bajar, intentamos subir de nuevo, intentamos subir a lo alto como estuvimos en aquel punto… pero cuando todo está muy dañado nunca lo logramos. Toda relación tiene altos y bajos, montañas rusas, peleas de parejas, de amigos, de familiares, hay peleas que hacen lazos más fuertes, como también hay cicatrices que nunca sanan. A veces uno no entiende que todo está muy dañado como para dañarlo más. Luego cada golpe queda el morado, y una lección para aprender. Pero cuando no aprendemos esa lección y volvemos a darnos el golpe, todo termina quedando peor de cómo estuvo cuando bajo.
Lamentablemente, una vez que uno baja, subir nunca vuelve a ser lo mismo que fue la primera vez.

viernes, 1 de abril de 2011

And I will find a way to you if it kills me.

Que capricho el mío de pensar en ti. De pensar en que sientes lo mismo y quizás algún día pase algo… Pero no, nada pasa y sigo esperando.
Soy una idiota por el hecho de pensar en cosas que no son.
Me confundes. ¡Te odio! ¡Eres el peor! ¿Lo sabías?

Tengo idea de que te lo he dicho alguna vez... ¿Acaso ya lo hice?
Haces cosas demasiado lindas, me ilusionas más cada vez que te veo.
Ahora mis amigas hablan demasiado de ti, que eres un amor, que eres un caballero, que eres lindo, que eres chévere, que les caes bien y eso.
Ay, así no se vale, que mal me tienes. Y podrás imaginarte que escuchar de ti todos los días puede ser lo peor.
Por un tiempo deje de pensar tanto en ti, pero esta última semana no te sales de mi cabeza. ¿Qué me hiciste? ¿Una brujería o algo?
Las cosas que haces… Tú no puedes ser así. Ciertas amigas me ven contigo, dicen que parece que te gusto. Pero eso es lo que me hace dudar, no me quiero cegar. Más que el chamo que me gusta, eres mi amigo y te amo como tal.
Me contradigo mucho con mis acciones, te tiro indirectas que se que no captas, o que captas e ignoras. Tengo miedo de que te enteres y cambies conmigo, de que te alejes, de que me cambies.
Las ganas de decirte todo cuando te veo no son normales, mis acciones me delatan, aunque aun así espero que no lo notes. En realidad si quiero que lo notes, pero de nada vale si no es lo mismo y no se… Es mucho drama para algo que no existe, mucho enredo para un sentimiento que ni siquiera creo que sea correspondido.
Y aunque se supone que soy una cobarde por rendirme sin siquiera intentar, creo prefiero callarme a perder tu amistad por un capricho mío.
Mejor ignoremos este post, creo que pa’ lante es pa’l otro lado.