viernes, 1 de abril de 2011

And I will find a way to you if it kills me.

Que capricho el mío de pensar en ti. De pensar en que sientes lo mismo y quizás algún día pase algo… Pero no, nada pasa y sigo esperando.
Soy una idiota por el hecho de pensar en cosas que no son.
Me confundes. ¡Te odio! ¡Eres el peor! ¿Lo sabías?

Tengo idea de que te lo he dicho alguna vez... ¿Acaso ya lo hice?
Haces cosas demasiado lindas, me ilusionas más cada vez que te veo.
Ahora mis amigas hablan demasiado de ti, que eres un amor, que eres un caballero, que eres lindo, que eres chévere, que les caes bien y eso.
Ay, así no se vale, que mal me tienes. Y podrás imaginarte que escuchar de ti todos los días puede ser lo peor.
Por un tiempo deje de pensar tanto en ti, pero esta última semana no te sales de mi cabeza. ¿Qué me hiciste? ¿Una brujería o algo?
Las cosas que haces… Tú no puedes ser así. Ciertas amigas me ven contigo, dicen que parece que te gusto. Pero eso es lo que me hace dudar, no me quiero cegar. Más que el chamo que me gusta, eres mi amigo y te amo como tal.
Me contradigo mucho con mis acciones, te tiro indirectas que se que no captas, o que captas e ignoras. Tengo miedo de que te enteres y cambies conmigo, de que te alejes, de que me cambies.
Las ganas de decirte todo cuando te veo no son normales, mis acciones me delatan, aunque aun así espero que no lo notes. En realidad si quiero que lo notes, pero de nada vale si no es lo mismo y no se… Es mucho drama para algo que no existe, mucho enredo para un sentimiento que ni siquiera creo que sea correspondido.
Y aunque se supone que soy una cobarde por rendirme sin siquiera intentar, creo prefiero callarme a perder tu amistad por un capricho mío.
Mejor ignoremos este post, creo que pa’ lante es pa’l otro lado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario