lunes, 4 de julio de 2011

Dear PF.

No quiero escribir sobre ti, me tiene cansada, no me agradas. Estas empezando a caerme mal, si te preguntas desde cuando, pues es desde que empezaste a meterte tanto en mi mente.
Si, es contigo, me caes mal. Es horrible la manera como te metes en mi mente sin encontrar salida, como cuando trato de no pensar en ti y termino pensando mas, cuando trato de que me des igual y termino extrañándote, como cuando no digo nada esperando que tu lo hagas pero ello nunca llega. Como cuando estoy parada enfrente a la computadora o al teléfono, con una polémica de mini-magies que no se deciden si escribirte o no, las cuales escriben “Holi, te extraño” y lo borran al instante. Porque al final, se que tu no lo haces con la intensidad en que yo lo hago. Porque si lo hicieses no hubieses cambiado tanto. Porque en el fondo pienso y  me doy cuenta de que no me quieres como yo a ti, y aunque en realidad no tiene caso escribir, lo haré
Si te soy sincera, te extraño mucho. Pero no tanto a ti en si, extraño a ese el que me hacia sentir maripositas, a ese que nunca pensé que me caería tan bien, extraño al chamo que me tenia partida con solo dos semanas de conocerlo, a aquel que era un amor conmigo, que me sorprendió lo caballero, que algo malo tenia que tener, extraño al chamo con quien hable todo ese diciembre, al que por no ser tan obvia tuve que omitir lo que venia en esta parte. Extraño al chamo a quien le contaba todo, aunque aun lo haga cuando lo veo, simplemente no es lo mismo. Extraño al chamo con el que he soñado un millón de veces sin razón alguna, el que se mete tanto en mi mente. Extraño al chamo que era el primero en hablarme cuando me conectaba o en su defecto en hablarle para saber de el, el que me enviaba dm’s porque tenia que contarme cosas, a quien yo buscaba por tener el corazón roto, el que me buscaba porque sabia que en mi estaba una amiga que lo quería y en quien podía confiar. El que me visitaba para hablar boberías, a ese al que le brillaban los ojitos cuando hablaba de otra chica, la que le gustaba, esa que yo tenia ganas de golpear por andar desperdiciando los ojos en otras personas sin ver a quien tenia en frente. Extraño al chamo que al verme me daba los mejores abrazos. Extraño a mi pequeño capricho, a mi amigo bonito, a ti sin atreverme a decírtelo.
Extraño al chamo que cambio por estar con un nuevo grupo de personas, el distante, el que no me busca. El que no piensa en escribirme o llamarme cuando esta mal, el que no me cuenta las cosas cuando no lo veo, el que no me visita, el que simplemente no me necesita. Te extraño amiguito, y se que sigues siendo el mismo un poco mas profundo que en el caparazón. Quiero que te cuides y aunque no vayas a leer esto, espero sepas que es para ti.

Te extraña y te quiere demasiado, tu amiga Magie.

PD: si sigues metiéndote tanto en mi mente, definitivamente te mandare un camión de guajiros.

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